Historia del graffiti
 Graffiti, arte ilegal La historia del graffiti nos demuestra que es un arte ilegal debido a que se gesta en propiedades privadas y sin el permiso del propietario, pero el verdadero graffitero no es un delincuente, ni se dedica a la venta de drogas, y más allá de los peligros a los que están expuestos cotidianamente continúan fieles a este arte y a la necesidad de expresar sus sentimientos. La naturaleza del graffitero
Lo que motiva a la mayoría de los graffiteros no es la necesidad típica del arte tradicional (expresar, comunicar, etc.), sino poder decir quien es uno, de donde es y para quien lo hace. Es fundamentalmente conseguir fama dentro de la comunidad de graffiteros, y esto explica la multiplicación de tags en los muros, trenes, etc. para que así lo observen la mayor gente posible. Los aspectos que manifiestan mejor la naturaleza de los graffiteros son: - Frecuencia con la que se realizan los trabajos
- Creatividad en el estilo
¿Como distinguir a un maestro del arte urbano?
En la historia del graffiti han existido cientos de grandes "piezas", estas son las que distinguen a los maestros del graffiti, y los diferenciamos de los principiantes, debido a que estos últimos deben dedicarse a inundar la ciudad de “tags”, para así después iniciarse en las técnicas del writing. Vale destacar que el graffiti lejos de ser un arte individual, la mayoría de los graffiteros pintan en equipo, y esto se conoce vulgarmente como crews.
El honor y el respeto
Desde los inicios de su historia el graffiti ha sido un arte no sexista y pluricultural, se basa en el sentido del honor y el respeto. Esta dado por hecho que la pintura de otro graffitero no puede ser suprimida por otro, hasta que la misma este deteriorada; por otro lado nadie puede firmar sus trabajos con la firma de otro. Si alguien comete alguna de estas faltas, se lo considerara inexcusable y se lo puede expulsar inmediatamente de la crew. |